Un resfriado y Tristeza de amor

Hace tiempo que no escribo y ahora lo hago en el móvil, tendido sobre la cama. En estos casos no echo de menos mi Olivetti Lettera que guardo en el trastero y que no sé si todavía funcionará. Tengo que descansar durante unos días. He pillado un buen resfriado (maldito aire acondicionado) y hay que cuidarse, que no está el horno para bollos. Así que me quedaré en casa, leeré como si no hubiera un mañana y escucharé música en el salón. Lo del aire acondicionado en Rota es raro, porque aquí apenas se necesita, pero hay días en que el caluroso levante recalienta el aire y no hay más remedio que encenderlo. Pero a mí me pilló desprevenido el frío artificial durmiendo la siesta y cuando desperté ya no había remedio: Frenadol y mucha agua, algo de tos, moqueo, ojos cargados y mal cuerpo. Mínimo cuatro o cinco días sin poder bajar a la playa ni a la piscina. Cosas de la edad, hace treinta años sólo me resfriaba en invierno, como debe ser.

Carmen anda por la casa con la mascarilla puesta, como si yo fuera un apestado. «Por si no es un resfriado y tienes el coronavirus. Mira que te advertí que no salieras a correr sin mascarilla, que eres un insensato». Eso dice ella, que puso el aire acondicionado cuando sabía que yo estaría durmiendo la siesta, sin avisar, sin esperar por lo menos a que me despertara, que cuando me di cuenta estaba tiritando. Lo del coronavirus lo lleva muy mal. Su natural hipocondría se ha acentuado hasta límites insospechados. Esto es un sinvivir de higiene, las manos desolladas de estar todo el día con el hidrogel, varios pantalones y camisetas hechos polvo por la lejía… Como no inventen pronto la vacuna o el milagroso fármaco que cure el Covid-19, esto termina mal.

Como ya no tengo que montar el número con las sillas de la playa, la sombrilla, las toallas, los bañadores, el protector solar, la caminata cargado hasta La Costilla, los veinte minutos de natación y la hora de paseo, etc., y como tampoco podré salir a correr durante unos días, dedico el tiempo a otros menesteres, sentado en la terraza, viendo cómo el personal se baña en la piscina, leyendo a Pérez Galdós y a mi paisana Pardo Bazán, y de fondo, la música del grupo californiano de folk-rock I’ts a beautiful day, del que casi nadie ha oído hablar. Como que tiene más de cincuenta años y creo que sólo publicó un disco de relativo éxito. Pero su canción White bird me sigue asombrando. Lo conocí, cómo no, gracias a Ángel Álvarez y a su mítico programa de radio Vuelo 605, que nos dio a conocer a la gente de mi generación la música que se hacía en Estados Unidos. Yo no había cumplido ni quince años.

A todo esto, yo quería escribir sobre Hilario Camacho y la serie Tristeza de amor, así que no sé qué demonios he hecho escribiendo todo lo anterior, que no tiene nada que ver.

Navegando por el proceloso océano de la web me encuentro, como suele ocurrir cuando uno busca en Google cosas como «curar un resfriado con métodos naturales», «deshacerse de la esposa sin dejar rastro», «ligar a partir de los 60» o «por qué vuelan los pájaros», se adivina que estoy aburrido, me encuentro con la canción Volar es para pájaros, compuesta y cantada por Hilario Camacho.

Y aquí se desencadena el furibundo baile de las neuronas, que estaban medio dormidas y se despiertan a base de fogonazos en las sinapsis: de Hilario Camacho a su canción Tristeza de amor, cabecera de la serie del mismo nombre protagonizada por Alfredo Landa. En milisegundos, decenas de imágenes y recuerdos. Maravilloso y sorprendente el funcionamiento de la mente. Todo un misterio.

Hilario Camacho fue uno de mis cantautores preferidos en los setenta, ochenta y noventa. Su música y sus letras están dotadas de gran belleza y sensibilidad y me recuerdan en ocasiones a Sabina y a Aute, quizás más a este ultimo, con los que cantó y colaboró. Nunca fue un cantante de grandes masas, aunque sí contaba con miles de seguidores y admiradores, entre los que me encuentro. En mi 127 tenía dos o tres cassettes suyos, que escuchaba continuamente, hasta que una noche me los robaron, junto con el reproductor y muchas otras cintas de Pink Floyd, Beatles, Miguel Ríos y otros. Me dio mucha pena y mucha rabia, además del dinero que me costó arreglar el cristal y comprar otra radio. Si Hilario Camacho viviera -se suicidó en 2006- tendría ahora la edad de Sabina, más o menos. Y seguramente seguiría deleitándonos con sus canciones.

Tristeza de amor fue una serie de mediados de los ochenta a la que Carmen y yo nos enganchamos desde el primer capítulo y que podíamos ver una vez que acostábamos a nuestra hija, agotados de un día duro de trabajo y de cuidados de una niña de tres años.  La música de cabecera era de Hilario Camacho y recogía toda la melancolía y la nostalgia que Alfredo Landa representaba en su personaje. Alguien desencantado, de vuelta de todo, amargado. La mirada y los gestos de un gran actor que ya nos había cautivado en El crack, en Los santos inocentes y en muchas películas de los años sesenta y setenta que ahora vemos con otros ojos, pero siempre con cariño y admiración.

Estoy sudando debido al  resfriado, al Frenadol y al calor que desprende el colchón. Echo de menos el baño en la playa, pero no tengo más remedio que aguantarme. Bastante tiempo pasé confinado para que ahora no pueda soportar estar sin salir unos días. Ahora buscaré en Youtube las canciones de Hilario Camacho o los capítulos de Tristeza de  amor y descansaré de la lectura de Galdós. Hay que repartir bien el tiempo.

(Nota: menos mal que ya estoy jubilado, porque en caso contrario estaría a punto del suicidio o de la depresión viendo la que se avecina con el comienzo de curso en los centros. Tengo a mis antiguos compañeros y a todos los docentes en el pensamiento y sólo puedo desearles mucho ánimo, mucha fuerza y mucha suerte).

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s