RELATOS

He dicho en otro lugar de este blog que no tengo alma de artista. Eso de que el artista nace y no se hace debe ser cierto en mi caso porque ni Calíope, ni Euterpe, ni Terpsícore (siempre que la nombro me acuerdo de Les Luthiers, lo siento), ni ninguna de las otras Musas han tenido a bien dotarme con alguna pequeña cualidad ni visitarme de vez en cuando. En el Olimpo deben encontrarse muy a gusto cuando les suplico que se acerquen por Ramón y Cajal.

Pero si hay algo que me caracteriza, si alguna virtud tengo, es la constancia. También he notado que con los años tengo cada vez menos sentido del ridículo y más valor para embarcarme en tareas diferentes a las que realizo habitualmente. No me da miedo el cambio ni aprender cosas nuevas; al contrario, sigo teniendo mucha curiosidad y deseos de explorar nuevos territorios. Así que me lanzo al vacío y voy a intentar escribir pequeños relatos que, espero, me sirvan de entrenamiento para afrontar retos más temibles, como escribir alguna novela. Pero esto ya son palabras mayores.

Así que me contentaré con escribir cuentos cortos, en algún momento con un cierto tono autobiográfico o sobre temas que me interesan. Muchos tendrán como motivo central la suerte, la casualidad, los encuentros fortuitos, porque ya sabéis que este blog gira, en gran parte, sobre los imprevistos de la vida.

El primero lo escribí hace unos años para participar en un concurso de cuentos que se iba a celebrar en mi Instituto, pero que finalmente no se pudo realizar. El ajedrez, una de mis grandes aficiones durante mucho tiempo, pero ya bastante olvidado, sirve para introducir ese pequeño cuento. Los demás relatos han ido apareciendo de manera caótica, como fogonazos que surgían de palabras o imágenes sueltas. ¿Será cosa de las Musas?

Relato I: El sanador y el ajedrez

Relato II : El final de la carretera

Relato III: Vejez

Relato IV: La última palabra

Relato V: La liturgia

Relato VI: Duos habet et bene pendentes (o cómo empecé a amar la historia y la enseñanza)

Relato VII: Reflexiones delante del televisor

Relato VIII: Mañana de otoño en el parque

Relato IX: Héroes y villanos

Relato X: Historia del sabio

Relato XI: Rutina (I)

Relato XI: Rutina (II)

Relato XI: Rutina (y III)

Relato XII: La culpa

Relato XIII: La historia más corta

Relato XIV: Bajo la piedra

Relato XV: El torturador

Relato XVI: El moscardón y la declaración de la renta

Relato XVII: Un nuevo personaje

Relato XVIII: Quince meses y un día (I)

Relato XVIII: Quince meses y un día (II)

Relato XVIII: Quince meses y un día (y III)

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