Carta a los Reyes Magos

Desde hace muchos años, quizás desde que mis dos hijos estaban todavía en la adolescencia, por estas fechas tenemos la costumbre en casa de escribir una carta dirigida a los Reyes Magos y pegarla en la puerta del frigorífico para que todos podamos leerla, una tradición que espero que se mantenga durante muchos años más, porque eso significaría que todavía conservamos intacta una ilusión que, como muchas otras, tiende a desaparecer. La verdad es que eso nos ha facilitado las cosas a la hora de seleccionar los regalos, ya que así se evitan errores que, con anterioridad, se producían con cierta frecuencia. Como aquella vez que alguien recibió un disco CD que ya tenía o un libro que ya había leído. Así que ahora es más difícil que sus majestades metan la pata.

Voy a transcribir mi carta de este año, para que os hagáis una idea del tono que suelen tener y que no se limitan a una simple enumeración de regalos y a lo bien que nos hemos portado, como es habitual en este tipo de misivas, sino que suelen hacer referencia a sucesos de actualidad o a deseos menos materiales.

“Queridos Reyes Magos.

Cada vez lo tenéis más difícil. Primero porque venís de una zona que hace unos cuantos milenios tenía su aquel y era la admiración del mundo y lo dominaba (Persia, Mesopotamia, Babilonia…) pero ahora está hecha unos zorros y si no, fijaos cómo están Irán, Irak o Afganistán, por poner sólo un ejemplo de los modernos países que sustituyeron a aquellos imperios. Así que podíais dedicaros a arreglar primero aquello, evitar que la gente se mate por unos dioses o unas ideas que no difieren tanto y no tengan que atravesar desiertos, pagar a mafias o atravesar el mar en pateras. Pero, claro, como vosotros venís en camellos y sois magos, no tenéis ese problema.

Pero es que, además, os han salido unos competidores tremendos: que si el Black Friday, que si Papá Noel, que si las rebajas de Zara  y El Corte Inglés. No sé ni cómo os atrevéis a venir por estos lares. Por cierto, ya que, a pesar de todo, vais a hacer el viaje, a ver si podéis hacer algo con lo de Cataluña, que estamos ya un poco hartos.

Como sabéis de años anteriores, soy poco ambicioso. Con algo de salud y de dinero para toda la familia y un buen trabajo y autonomía para Carmen y Santiago, voy que chuto. Pero si queréis tener un detalle, con un par de libros me conformo: el último de Paul Auster, el último de Almudena Grandes o los dos últimos de Pérez-Reverte, por ejemplo. Pero sólo un par, repito, que después vendrán las rebajas y os evito que carguéis con tanto peso u os gastéis un dineral.

Y ya de paso, si podéis hacer algo con Putin, Trump y el Kin Jong Un ese, tampoco estaría mal. A Puigdemón, Junqueras, Rajoy, Pablo Iglesias, Pedro Sánchez y compañía, dadles un toque, aunque sea pequeño, a ver si espabilan.

Y nada más. Salud, compañeros. Un saludo

Vuestro fiel seguidor,

José Manuel”

Resultado de imagen de reyes magos

Anuncios

Propósitos para 2017

Resultado de imagen de propósitos

No voy a esperar al 31 de diciembre para acometer la ardua y casi siempre inútil tarea de elaborar una lista de propósitos para el próximo año. No es que yo sea muy original, pero no creo recordar una sola vez que me haya propuesto hacer o conseguir algo en fechas determinadas, y menos el último día de cualquier año. Bastante tengo con sobrellevar la nochebuena, la navidad, el fin de año, el año nuevo,,, y todo en una semana, como también detenerme a pensar en qué me propongo hacer los próximos trescientos sesenta y cinco o sesenta y seis días. Pero este año voy a hacer una excepción.

Como la lista es muy corta, porque si algo me dicta la experiencia es que no se debe ser demasiado ambicioso, la resumiré en pocas líneas.

1. Comenzar a escribir dos libros, seguramente relatos cortos (como diría mi hijo Santi, no uno ni dos, sino dos). Para ser más precisos diré que ya tengo el argumento, las principales ideas y los personajes de los dos, e incluso ya he escrito alguna página, pero no sé si seré capaz de terminarlos. Como me he vuelto una persona muy tranquila y no quiero estresarme ahora que ya me ha bajado bastante la tensión, lo tomaré con calma, escribiendo cuando realmente me apetezca o cuando las musas tengan a bien. No quiero hacerme un esclavo ni un burócrata de la escritura, ni seré capaz de escribir 14 o 15 páginas diarias como dicen que hacía Galdós, y encima de gran calidad; yo con una o dos me conformo. Así que ya iré contando cómo me va (por cierto, este deseo quizás provenga de envidiar a mi amiga Magdalena, que ha escrito ya dos libros en dos años).

2. Retomar el aprendizaje del inglés. Y no porque quiera comunicarme con los hijos de la pérfida Albión y con aquellos que votaron al más pérfido Trump. Es por simple necesidad de enterarme bien cuando veo las series americanas o inglesas que me gustan. Son mucho mejores en el idioma original y eso de tener que estar leyendo continuamente los subtítulos llega a cansar.

3. A poder ser, y con permiso de mi señora esposa, cuyos planes son totalmente herméticos e imposibles de adivinar, viajar un poquito más. Este año hemos hecho nuestro primer viaje del Imserso y he conseguido convencerla para ir a Nueva York, todo un éxito. Y mi intención era, además, haber ido a otra ciudad, esta vez europea y más concretamente, Berlín. Pero diversas circunstancias no han facilitado la tarea. Así que ahí queda esta propuesta.

Y ya está. No son muchas, aunque ahora que las vuelvo a leer, retiro lo de que no debía ser muy ambicioso. Creo que me he pasado, pero lo escrito, escrito está.

Volver

Para comenzar este nuevo curso, qué digo, este segundo año de jubileo, una preciosa canción, un tango que cantado por Estrella Morente en el tema principal de la película de Almodóvar Volver, recoge nostalgia, recuerdo, dolor…, pero también esperanza, deseo de avanzar hacia el futuro. No la he elegido al azar, sino porque pertenece a una de las películas que más me gustan de un director que, después de tantos años y de tantas películas, mantiene una frescura y una delicadeza en su cine que es envidiable (si no habéis visto su última obra, Julieta, os recomiendo que no la dejéis de ver). Y eso es lo que yo pretendo, mantener en este blog un tono fresco, divertido, poliédrico y, siempre que pueda, sorprendente. De todas formas, no prometo nada. Reconozco que el tiempo es traicionero y no se deja atrapar, por mucho que pretendo organizarme, planificar los días, cada vez me cuesta más.

La realidad que nos rodea tampoco ayuda. El bochorno atmosférico y el aún más bochornoso espectáculo político me tienen anonadado, así que tendremos que esperar a que venga el frío y se vayan estos estafermos, sobre todo mi paisano, para que la imaginación pueda trabajar sin sobresaltos.

Yo adivino el parpadeo
de las luces que a lo lejos
van marcando mi retorno.
 Son las mismas que alumbraron
con sus pálidos reflejos
hondas horas de dolor.
 Y aunque no quise el regreso
siempre se vuelve
al primer amor.
 La vieja calle
donde me cobijo
tuya es su vida
tuyo es su querer.
 Bajo el burlón
mirar de las estrellas
que con indiferencia
hoy me ven volver.
 Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien.
 Sentir
que es un soplo la vida
que veinte años no es nada
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.
 Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez.
 Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.
 Tengo miedo de las noches
que pobladas de recuerdos
encadenen mi sonar.
 Pero el viajero que huye
tarde o temprano
detiene su andar.
 Y aunque el olvido
que todo destruye
haya matado mi vieja ilusión,
guardo escondida
una esperanza humilde
que es toda la fortuna
de mi corazón.
 Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien.
Sentir
que es un soplo la vida
que veinte años no es nada
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.
 Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez.

Que digo yo que…

Que digo yo que para qué me voy a romper la cabeza escribiendo relatos, comentarios políticos o sobre cualquier tema de actualidad, sentado horas delante del ordenador (en realidad no son tantas, pero bueno) para llenar el espacio de este blog, cuando tengo un hijo que lo hace bastante bien, tiene gracia y sigue claramente las huellas del padre, todo hay que decirlo. Así que, en lugar de continuar con una historia que comencé hace un mes y que no sé ni por donde meterle mano, ni seguir otra que todavía es más antigua (la primera sobre un escritor de éxito con su primera obra, quizás sea una premonición, y la segunda sobre un viajero que sufre lo indecible en una venta aislada de un pueblo de Andalucía), voy a enlazar la última entrada de Santiago en su blog y paso palabra.

A todo esto, y no es por poner una excusa, estoy recuperándome de un virus o algo similar, que me ha tenido hecho una piltrafa desde hace cinco días, sin apenas comer y perdiendo más de tres kilos. Así que alguna disculpa tengo para mi desgana y mi astenia. Disfrutad con la lectura.

IMG-20160412-WA0003

El post del viernes (XLVI)

En tiempos de tribulación no hacer mudanza

Parece que algunos de nuestros políticos nunca han leído a Ignacio de Loyola, no han hecho ejercicios espirituales o no saben aplicar el dicho que da título a esta entrada del militar y religioso vasco que apela a la prudencia, a meditar lo que se dice y lo que se hace, a aguantar y esperar que pase la tormenta. Este país parece vivir en continua desolación o tribulación, cuando salimos de las llamas caemos en la brasas, tenemos la rara costumbre de tropezar siempre en la misma piedra. Aunque parezca lo contrario, esto no es una loa de nuestro presidente en funciones, el sr. Rajoy, que lo único que sabe hacer es estarse quieto como una estatua de sal, esperando que los problemas se solucionen solos. Problemas que en muchas ocasiones ha creado él mismo o su partido. Él aplica mejor el otro refrán que dice: “Soldado que huye sirve para otra guerra” (o, en palabras menos duras, el soldado que se esconde luchará en la próxima batalla). Prudencia o cobardía, desfachatez o ineptitud, inconsciencia o ignorancia, no se sabe bien a qué juega. La culpa siempre la tienen los demás, la herencia recibida, los jueces que persiguen a las buenas personas o la policía que está tomada por la izquierda, ya se sabe.

Lo malo es que en el otro lado tampoco son muy finos, oiga. Los partidos llamados tradicionales se pierden siempre en luchas intestinas por el poder, poniéndole la zancadilla al compañero, intentando acaparar cuotas y aplicando el rodillo o el cuchillo si es preciso. ¿Que eso perjudica al partido y beneficia al contrincante? Qué más da con tal de que los míos obtengan alguna sinecura en ayuntamientos, diputaciones, asesorías o similares.

Y qué decir de los nuevos, de aquellos surgidos de la ilusión del 15-M, de los que llenaban las plazas de alegría, de protesta, de reivindicación, que fueron la admiración del mundo y que exportó su movimiento a muchos países. Pues resulta que crearon un partido que fue capaz de aglutinar no sólo a los que protestaban en las plazas, a los indignados, sino también a los descontentos con las tropelías de unos y otros, a los desilusionados con los suyos. Poco a poco fueron ganando adeptos, introdujeron un lenguaje y unas formas nuevas, dieron voz a mucha gente que nunca la había tenido y que nunca se había interesado por la política o la había abandonado. Empezaron a obtener poder, a organizarse, provocaron el miedo y obligaron a los demás partidos a ir cambiando, a ir asimilando y adoptando algunas de sus ideas. Parecía que era posible un giro radical en la política, que se iba a hacer más humana, más cercana a las necesidades de los ciudadanos. En las últimas elecciones, sin obtener unos resultados demasiado brillantes, sí que consiguieron hacerse más visibles. Y comenzaron las negociaciones para formar gobierno. No es preciso que siga, todos sabéis cómo está la situación, cada vez más compleja. Se han aliado uno de los antiguos con uno de los nuevos, uno de centro derecha y otro de centro izquierda (es imposible llamarlo partido de izquierdas). Pero todavía tienen que pactar, y no lo van a conseguir según parece, con otros partidos hasta alcanzar una mayoría suficiente.

Y aquí es cuando vuelvo a la frase de Ignacio de Loyola. Estamos en tiempos convulsos, tanto dentro como fuera de España; PP y PSOE están hechos unos zorros con sus problemas de corrupción y luchas internas, IU, por ahora, no está ni se le espera, se ha convertido en un convidado de piedra. Y al único partido que podría modificar las cosas no se le ocurre otra cosa que hacer cambios, mudanzas: después del lío de Monedero, se han liado a tortas en Galicia, en Madrid, han echado de mala manera a su número tres, hay enfrentamientos con los anticapitalistas de Andalucía, etc. Es decir, están perdiendo las energías que tendrían que dedicar a convencer a propios y extraños de que su estrategia de negociación de cara a la formación de gobierno es la correcta, en hacer purgas y reorganizarse.

Si se me permite un consejo, dejen de salir tanto en la televisión, dejen de hacer gestos de cara a la galería, pónganse de acuerdo entre ustedes y comiencen a negociar en serio, sin cortapisas ni líneas rojas. Si es preciso, enciérrense en un convento, hagan ejercicios espirituales. No podemos permitirnos otras elecciones porque eso demostraría que la táctica se ha impuesto al sentido común y que los intereses partidistas también se han adueñado de la nueva política, lo que provocaría una enorme desafección en la ciudadanía, a la que ya sería muy difícil volver a ilusionar.

La fotografía

world

(c) Rudi Steenbruggen, Holanda, categoría abierta, 2015 Sony World Photography Awards

Siempre me ha gustado la fotografía pero nunca he sido un buen fotógrafo. No sé si es porque no tengo alma de artista, porque no he tenido buenas cámaras, porque desconocía la técnica o por todo esto a la vez. Los dos últimos aspectos se pueden solventar con dinero y con tiempo, pero el primero es más difícil. Con una buena técnica se puede suplir la falta de aptitudes artísticas, pero nunca se podrá alcanzar la excelencia. Tampoco lo pretendo, pero ahora que ya dispongo de una cámara aceptable (una Nikon D5200) que para un aficionado es una buena opción, ya “sólo me falta” realizar algún curso de fotografía que me ayude a dar los primeros pasos y dedicarle tiempo para sacar el mayor partido.

He comenzado buscando en Google información sobre los mejores blogs de fotografía y me he encontrado con una gran cantidad, muchos de los cuales incluyen cursos de fotografía online y gratuitos y numerosos consejos. Cuando ya tenga algunas imágenes medianamente dignas, las iré exponiendo aquí. Por lo pronto, inserto dos enlaces que pueden servir de ejemplo:

Los 25 mejores blogs de fotografía en español

Los 100 mejores blogs de fotografía en español

(c) Bao Vu, Vietnam Categoría abierta del Concurso Mundial de Fotografía de Sony 2015 (2015 Sony World Photography Awards)